
Las rocas existentes en la corteza terrestre pueden sufrir la acción de altas temperaturas y fuertes presiones provocadas por distintas causas que conduzcan a un cambio mineralógico y textural bien marcado, sin que tal cambio implique el paso por el estado líquido; a este proceso se le denomina metamorfismo y a las rocas resultantes, rocas metamórficas.
Se denominan rocas metamórficas a las que se han generado por la evolución de otras rocas anteriores, ya existentes (ígneas, sedimentarias o incluso metamórficas), que han sufrido un proceso de metamorfismo al quedar sometidas a un ambiente muy distinto al de su formación: más caliente, más frío, a presiones diferentes o a la acción de fluidos químicos activos. Esto produce su transformación en estado sólido, evolucionando hasta alcanzar características estables bajo las nuevas condiciones.

La formación de rocas metamórficas ocurre principalmente cuando las rocas ya existentes en la superficie de la Tierra se encuentran expuestas a presión y temperatura elevadas, por ejemplo, durante la colisión de placas tectónicas. El término proviene del griego meta (cambio) y morphe (forma), es decir, “cambio de forma”. La roca preexistente recibe el nombre de protolito.
Durante el metamorfismo, los minerales de la roca original se transforman, al combinarse en asociaciones minerales propias de las nuevas condiciones de presión y temperatura. Aunque no funden, las altas temperaturas pueden provocar pérdida de agua, modificaciones de textura, cohesión, color y mineralogía. Se trata de un proceso de “cocción” en estado sólido que genera nuevas rocas metamórficas, cuya naturaleza dependerá de la composición y textura del protolito, de la duración del proceso y de los agentes implicados.
Estas rocas suelen encontrarse en zonas profundas de la corteza, cerca del zócalo magmático, clasificadas en franjas según el grado de metamorfismo. Por ejemplo, el calor de un plutón magmático puede formar aureolas concéntricas de metamorfismo de contacto.
Procesos de metamorfismo

La formación puede deberse a la combinación de altas temperaturas, presiones litostáticas, procesos tectónicos o metamorfismo de contacto. La mayoría de las rocas metamórficas presentan foliación (textura laminar de sus minerales debido a la presión).
Se distinguen dos grandes procesos:
- Metamorfismo progresivo: cuando la roca es sometida a calor o presión crecientes sin llegar a fundirse.
- Metamorfismo regresivo: ocurre cuando una roca formada a gran profundidad asciende a la superficie y resulta inestable.
Cuatro procesos fundamentales del metamorfismo son:
- Granulación: trituración de la roca sin pérdida de cohesión.
- Deformación plástica: cambio de forma sin fractura.
- Recristalización: reorganización atómica que forma nuevos minerales o cristales.
- Metasomatismo: sustitución mineral volumen por volumen mediante fluidos.
Tipos principales de metamorfismo

- Metamorfismo regional: ocurre en grandes áreas sometidas a calor, presión y deformaciones extremas, típico de bordes convergentes. Ejemplo: pizarras.
- Metamorfismo de contacto: debido a intrusión magmática, calor y fluidos. Produce rocas duras y masivas como las corneanas o mármoles.
- Metamorfismo dinámico: resultado de deformaciones intensas en zonas de falla, generando rocas densas y laminadas.
- Metamorfismo de impacto: por meteoritos, con altas presiones y temperaturas.
- Metamorfismo hidrotermal: provocado por circulación de fluidos en dorsales oceánicas o intrusiones.
Según profundidad, se distinguen zonas metamórficas:
- Epizona: baja temperatura, fuerte esfuerzo cortante.
- Mesozona: temperatura elevada y presión dirigida.
- Catazona: condiciones extremas de presión y temperatura.
El concepto de facies metamórficas (Pentti Eskola, 1915) define grupos de rocas con minerales característicos que alcanzan equilibrio bajo determinadas condiciones de presión y temperatura.
Propiedades de las rocas metamórficas
Resultan de la transformación de rocas eruptivas y sedimentarias, con propiedades intermedias. Se clasifican en:
- Rocas de transformación termomecánica (temperatura y presión).
- Rocas de transformación termoquímica (temperatura y procesos químicos).
Generalmente son cristalinas, formadas por cristales unidos sin cemento, como las ígneas. Entre los minerales típicos están cianita, estaurolita, silimanita, andalucita y granates, junto a olivino, piroxeno, anfíbol, cuarzo, feldespato y mica.
Texturas de las rocas metamórficas

- Foliadas: láminas o bandas paralelas, como en pizarra, esquisto y gneis. Tipos:
- Pizarrosa (cristales pequeños).
- Esquistosa (cristales visibles, foliación ondulada).
- Gnéisica (bandas claras y oscuras alternadas).
- No foliadas: sin orientación preferente, de aspecto homogéneo. Ejemplos: corneanas, mármol, cuarcita, serpentinita.

Texturas cristaloblásticas:
- Granoblástica (mosaico de granos).
- Lepidoblástica (minerales laminares).
- Nematoblástica (minerales aciculares).
- Porfidoblástica (cristales grandes rodeados de matriz fina).

Clasificación y principales rocas metamórficas
Pueden clasificarse por litología, textura, mineralogía, grado de metamorfismo o facies. Según su protolito:
- Pelítico-grauváquicas: pizarras, filitas, esquistos, gneis.
- Máficas: esquistos verdes, anfibolitas, eclogitas.
- Ultramáficas: serpentinitas.
- Cuarzo-feldespáticas: cuarcitas, gneises.
- Calcosilicatadas: derivados de carbonatadas.
Los tipos de rocas metamórficas que destacan en construcción son: gneis, cuarcitas, pizarras, mármoles y serpentinas.
Usos de las rocas metamórficas

- Construcción: pizarras para tejados, mármol para ornamentación, gneis, cuarcita.
- Arte: esculturas y ornamentación.
- Otros usos: fuentes de grafito, asbesto, talco, vermiculita.
- Algunas variedades de gneis producen hidrocarburos no convencionales.

Arquitecto Técnico por la EUATM de la Universidad Politécnica de Madrid, estudios de Arquitectura en las especialidades de Edificación y Urbanismo por la ETSAM de la Universidad Politécnica de Madrid. Docente y divulgador en España y algunos países de Latinoamérica. Arquitecto Técnico en proyectos y dirección de obras de edificios y construcciones de diferentes escalas, tanto de promoción privada como pública. Natural de Santibáñez el Bajo (Cáceres).




