
Las rocas filonianas, hipoabisales o subvolcánicas, son rocas ígneas intrusivas que se originan en el interior de la corteza terrestre cuando el magma o fluidos hidrotermales mineralizados se abren paso hacia la superficie a través de grietas o fisuras de trazado irregular o grietas y fallas de bordes planos y se solidifican en su interior formando intrusiones tabulares en forma de diques o filones (masas de roca de contorno tabular).
Generalmente el magma forma pequeñas masas tabulares (entre unos pocos centímetros y unos cuantos centenares de metros).
La mayoría de las rocas filonianas presentan una textura porfídica, afanítica o granofídica, con cristales sin medida uniforme, porque se han formado en fases distintas: los minerales de temperatura de fusión más alta han ido cristalizando lentamente en el interior de la capa terrestre, y el resto, de forma más rápida dentro de los filones, donde la roca encajante es cada vez más fría.

Algunos ejemplos de rocas filonianas son:
- Aplitas: de composición parecida al granito, con diferentes proporciones de cuarzo, plagioclasa y ortosa, y con textura equigranular, de tamaño menor de 2 mm.
- Pórfidos: con matriz vítrea o microcristalina y estructura porfídica.
- Pegmatitas: con grandes cristales, de tamaño mayor de 1 cm.
Aplita

Las aplitas son rocas ígneas, de composición parecida al granito, que están compuestas solamente de feldespato alcalino, mica moscovita y cuarzo.
Son rocas con una peculiar textura fina uniforme, sacaroidea (de menos de 2 mm) y de color tenue, blanco o gris claro.
Se encuentran en pequeños grupos que rara vez contienen partes de otros minerales. Pueden hallarse juntas rocas de aplita y pegmatita, que se han formado al mismo tiempo a partir de magmas semejantes.

Se utiliza de manera muy similar al granito. Es buena roca para edificación (como roca ornamental) y también como árido para hormigones, balasto y macadam.
Es buen apoyo en estructuras, con resistencias superiores a las del granito. El inconveniente es que sus yacimientos no se prestan para su explotación, pues son pequeños y dispersos, ya que las venas aplíticas a veces son de solo centímetros de espesor, formando un estrecho e intrusivo cuerpo rocoso dentro de otras rocas como el granito.

En ocasiones, la aplita puede presentar un aspecto similar al de una arenisca, con un grano muy fino, aunque nunca aparecerá estratificada, sino en forma de filones. También pueden aparecer en forma masiva, como una pasta blanca que podría recordar lejanamente a las cuarcitas, pero con una dureza inferior.
Pórfido

El pórfido es un tipo de roca ígnea filoniana. Su nombre se deriva del latín porphyra y el griego antiguo πορφύρα (porphúra), que significan “púrpura”, debido a su color.
Es una roca que se forma a partir de la solidificación de un magma rico en silicio. Su enfriamiento comienza muy lentamente a profundidad, iniciando la solidificación del magma y la formación de cristales de cuarzo y feldespato, entre otros minerales que se van quedando incrustados a la base. El enfriamiento final es rápido, lo que produce una matriz vítrea o microcristalina.
Se denomina “estructura porfídica” a la textura de roca ígnea cuya característica principal es la gran diferencia de tamaño entre los diminutos cristales de la matriz y los fenocristales mucho más grandes.

El uso del pórfido se remonta a las civilizaciones asirio-babilónica, egipcia y romana, donde era apreciado por su dureza y resistencia, superiores a las del granito, y por su aspecto decorativo.
Su dureza es de grado 5 en la escala de Mohs, siendo la piedra más dura conocida en la antigüedad. Desde la era romana hasta la Edad Media, el pórfido fue también valorado por su color púrpura, cuyo uso fue exclusivo para emperadores, realeza y alta nobleza.
En la actualidad se emplea en la decoración de columnas y frontones y también en forma de adoquines para pavimentación de calles, firmes de autovías y áridos para hormigones.
Pegmatita

La pegmatita es una roca ígnea filoniana con un tamaño de grano muy grueso, superior a 20 mm, incluso en ocasiones con cristales gigantes, de varios metros o miles de toneladas.
Las rocas con este tamaño de grano se dicen que tienen textura pegmatítica (fanerítica holocristalina de grano grueso que supera al menos un centímetro de longitud en sus cristales minerales).
Pueden aparecer en forma de diques o sills (intrusiones laminares de disposición subhorizontal), pero también como masas irregulares dentro de los plutones graníticos.
La mayoría de las pegmatitas son de composición granítica, formadas por cuarzo, feldespato y mica.

Son rocas importantes porque pueden contener minerales poco frecuentes, algunos de interés industrial o gemológico, como aguamarina, turmalina, topacio, fluorita y apatito, a veces junto a minerales con estaño y tungsteno.
Se forman cuando el magma está cristalizando en su etapa final y la parte fluida residual se enriquece en elementos volátiles (agua, boro, flúor, cloro, fósforo), que facilitan la cristalización y la concentración de elementos raros.
En función de su composición mineralógica se distinguen:
- Pegmatitas graníticas: cuarzo, feldespato y mica.
- Pegmatitas gabroides: misma composición que el gabro.
- Pegmatitas sieníticas o alcalinas: semejantes a las sienitas.
En función de su estructura interna:
- Pegmatitas simples: núcleo de cuarzo rodeado por microclina y cuarzo.
- Pegmatitas compuestas o zonadas: núcleo cuarzoso con sucesivas capas de microclina, cuarzo, feldespato potásico, albita y moscovita.

Los depósitos de pegmatitas son muy importantes científica y económicamente, por la variedad de minerales que forman, por contener elementos raros no captados por otras rocas ígneas, y por el gran tamaño y perfección de sus cristales.
Entre los elementos raros destacan las “tierras raras” (lantánidos), uranio y torio, así como berilo, topacio, turmalina, esmeralda, circón, espodumena (rica en litio) y apatito.
En la industria de la construcción se valora como piedra ornamental en revestimientos de primera calidad, baldosas y placas para paredes. También es muy apreciada por coleccionistas debido al tamaño y variedad cromática de sus cristales.

Arquitecto Técnico por la EUATM de la Universidad Politécnica de Madrid, estudios de Arquitectura en las especialidades de Edificación y Urbanismo por la ETSAM de la Universidad Politécnica de Madrid. Docente y divulgador en España y algunos países de Latinoamérica. Arquitecto Técnico en proyectos y dirección de obras de edificios y construcciones de diferentes escalas, tanto de promoción privada como pública. Natural de Santibáñez el Bajo (Cáceres).




